La República de Cuba

Historia, municipios y datos esenciales sobre Cuba

Resumen general de la historia de Cuba

La historia de Cuba es la historia de un archipiélago caribeño situado a la entrada del Golfo de México, cuya posición estratégica influyó durante siglos en el comercio, la política y las guerras del mundo atlántico. A lo largo del tiempo, la Isla ha experimentado procesos de conquista, colonización, esclavitud, luchas independentistas, intervenciones extranjeras y profundas transformaciones sociales.

Aunque se suele resumir la historia cubana en la etapa colonial, la República y el período revolucionario, cada una de estas grandes fases contiene numerosos matices y regiones con experiencias propias. A continuación presentamos una introducción por etapas, con énfasis en los hechos más significativos.

Época precolombina

Antes de la llegada de los europeos, el territorio que hoy conocemos como Cuba estaba habitado por diversos pueblos indígenas, entre los que se destacan los taínos, los siboneyes y los guanahatabeyes. Estos grupos vivían en comunidades relativamente pequeñas, practicaban la agricultura, la pesca y la recolección, y desarrollaron tradiciones religiosas y culturales vinculadas a la naturaleza.

La organización social se basaba en cacicazgos dirigidos por caciques, con una economía de subsistencia y fuertes lazos comunitarios. No existía una unidad política equivalente a un Estado centralizado, sino un conjunto de asentamientos distribuidos por toda la Isla.

Conquista y colonización española

La llegada de Cristóbal Colón al archipiélago en 1492 marcó el inicio de la presencia europea en Cuba. Poco después comenzaron las expediciones de conquista y el proceso de colonización española, con la fundación de villas como Baracoa, Santiago de Cuba y La Habana. La población indígena fue rápidamente diezmada por las enfermedades, la guerra y las duras condiciones de trabajo.

Durante los siglos XVI y XVII, Cuba se consolidó como una colonia estratégica dentro del Imperio español, funcionando como punto de escala obligado para los barcos que cruzaban el Atlántico. La economía se basó inicialmente en la ganadería y, con el tiempo, en la producción de azúcar y tabaco, apoyada en el trabajo de personas esclavizadas traídas desde África.

Esclavitud, plantaciones y reformas

Entre los siglos XVIII y XIX, la expansión de las plantaciones azucareras convirtió a Cuba en uno de los principales productores de azúcar del mundo. Para sostener esta economía, se intensificó el tráfico de esclavos desde África, lo que cambió profundamente la composición demográfica y cultural del país. La esclavitud fue un sistema brutal que generó resistencia constante, desde rebeliones abiertas hasta formas de resistencia cotidiana y cultural.

En este período también surgieron reformas administrativas, nuevas ideas liberales y un sentimiento criollo que cuestionaba la dominación colonial. Intelectuales, propietarios y sectores populares comenzaron a discutir proyectos de autonomía, abolición de la esclavitud e independencia.

Guerras de independencia (1868–1898)

El 10 de octubre de 1868, Carlos Manuel de Céspedes inició la llamada Guerra de los Diez Años al liberar a sus esclavos y llamar a la lucha contra el dominio español. Aunque este primer intento terminó sin lograr la independencia, sembró las bases de un movimiento nacional que no se detendría. Posteriormente se libraron la Guerra Chiquita y la Guerra de Independencia iniciada en 1895, liderada, entre otros, por José Martí, Máximo Gómez y Antonio Maceo.

La última fase del conflicto se internacionalizó con la intervención de Estados Unidos en 1898, tras la explosión del acorazado USS Maine en La Habana. La derrota de España dio lugar a la ocupación militar estadounidense y al fin formal del dominio colonial español sobre Cuba.

La República (1902–1958)

El 20 de mayo de 1902 se proclamó la República de Cuba. Sin embargo, la nueva etapa estuvo marcada por una fuerte influencia política y económica de los Estados Unidos, plasmada en enmiendas y acuerdos que permitían la intervención en los asuntos internos de la Isla. Durante la República se sucedieron gobiernos democráticos, dictaduras, golpes de Estado y períodos de inestabilidad.

A pesar de la modernización de las ciudades, la construcción de infraestructura y el crecimiento del turismo y la industria azucarera, persistieron grandes desigualdades sociales, pobreza en el campo, corrupción política y analfabetismo. Estos problemas alimentaron la oposición y dieron lugar a movimientos reformistas y revolucionarios.

La Revolución de 1959 y sus transformaciones

El triunfo del movimiento encabezado por Fidel Castro el 1.º de enero de 1959 marcó un punto de inflexión en la historia de Cuba. El nuevo gobierno emprendió profundas reformas: nacionalizaciones, reforma agraria, campañas de alfabetización, expansión de la educación y la salud públicas, y una reorientación de la política exterior hacia una alianza con la Unión Soviética y otros países socialistas.

También se produjeron tensiones y conflictos con Estados Unidos, que incluyeron la ruptura de relaciones diplomáticas, la invasión de Bahía de Cochinos, la Crisis de los Misiles de 1962 y un prolongado embargo económico. La sociedad cubana cambió radicalmente en términos de acceso a servicios básicos, pero también se restringieron libertades políticas y surgieron nuevas dificultades económicas.

Cuba contemporánea

Tras la desaparición de la Unión Soviética a inicios de los años noventa, Cuba atravesó una severa crisis económica conocida como el “Período Especial”, con escasez de alimentos, combustible y recursos básicos. El país inició entonces una serie de ajustes y reformas limitadas, incluyendo la apertura parcial al turismo internacional, la inversión extranjera y ciertas formas de trabajo por cuenta propia.

En las últimas décadas, la Isla ha continuado buscando un equilibrio entre las estructuras políticas existentes, las presiones económicas internas y externas, y las demandas de una población cada vez más conectada con el mundo. La historia de Cuba sigue abierta, en diálogo permanente con su pasado colonial, republicano y revolucionario.